Cirugía
Cirugía ortognática: cuando la función y la estética van juntas
Corregir la posición de los maxilares mejora la mordida, la respiración y el descanso. El cambio en el perfil llega como consecuencia.
20 de junio de 2026 · 6 min de lectura
La cirugía ortognática corrige la posición relativa del maxilar superior y la mandíbula. Se indica cuando existe una discrepancia esquelética que la ortodoncia por sí sola no puede resolver.
Sus beneficios funcionales son claros: una mordida estable, una masticación eficiente, menos desgaste dental y, en muchos casos, una mejora significativa de la vía aérea superior y del descanso nocturno.
El cambio estético es real y a menudo profundo, pero es una consecuencia de haber colocado las estructuras donde deben estar, no el objetivo primario. Por eso los resultados suelen percibirse como muy naturales: el rostro no se ha "retocado", se ha equilibrado.
El tratamiento es coordinado con el ortodoncista y la planificación es digital: se simula el movimiento óseo antes de entrar a quirófano y se fabrican guías a medida.